Fertilidad en la mujer
Tu ciclo, tu salud, tu historia.
¿Qué es la fertilidad femenina?
La fertilidad es la capacidad del cuerpo para concebir un bebé. En la mujer, este proceso depende de varios factores que trabajan en conjunto: la calidad y cantidad de óvulos, el funcionamiento de las trompas de Falopio, el ambiente del útero y el equilibrio hormonal.
A diferencia de lo que muchas personas creen, la fertilidad no es un estado permanente: varía con la edad y puede verse afectada por condiciones de salud, hábitos de vida y factores genéticos.
¿Cómo cambia la fertilidad con la edad?
La edad es el factor más determinante en la fertilidad femenina. Las mujeres nacemos con un número finito de óvulos, y esa reserva disminuye de forma natural con el paso del tiempo.
Momentos clave:
- 20–30 años: mayor reserva ovárica y mejor calidad de óvulos.
- 35 años: comienza una disminución más acelerada.
- Después de los 40: la reserva y calidad de óvulos disminuyen considerablemente.
💡 Esto no significa que no sea posible embarazarse después de los 35 o 40, sino que puede requerir más tiempo o apoyo médico. En Embryogen Sinaloa evaluamos tu reserva ovárica con estudios específicos para darte un diagnóstico claro y personalizado.
Principales causas de infertilidad femenina
Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
Es una de las causas más comunes. El SOP altera los niveles hormonales y puede impedir la ovulación regular. Se acompaña frecuentemente de ciclos irregulares, acné y aumento de vello corporal.
Endometriosis
Ocurre cuando el tejido que normalmente recubre el útero crece fuera de él. Puede generar dolor pélvico intenso, inflamación y afectar la función de los ovarios y las trompas.
Baja reserva ovárica
Algunas mujeres tienen menos óvulos de lo esperado para su edad. Esto puede detectarse mediante un análisis de hormona antimülleriana (AMH) y una ecografía para contar folículos.
Obstrucción tubárica
Si las trompas de Falopio están bloqueadas o dañadas, el óvulo no puede encontrarse con el espermatozoide. Puede ser consecuencia de infecciones previas, cirugías o endometriosis.
Problemas uterinos
Los miomas, pólipos o malformaciones del útero pueden dificultar la implantación del embrión.
